la máquina Imprimir
de Mariano R. Anchuelo   

Respecto a una respuesta que no puede expresarse tampoco; cabe expresar la pregunta (Wittgenstein,Tratactus..6.53) 
 

Prefacio  

recuerdo las tranquilas tardes de mi infancia aquellos cielos violáceos las mujeres con sus negras caras y sus pies descalzos al borde del camino antes de la llegada de la máquina  

 

Año menos cinco 

Entonces solo me preocupaba ejercitar la memoria  recitaba a shakeaspeare fragmentos de la Biblia ;de yeats el poema preferido de mi mujer (girando en un circulo creciente el halcón no puede oír al halconero mientras se desata la anarquía y todas las ceremonias de  la inocencia han sido abolidas  ) 

 

Año cero 

Fue el principio del fin

La maquina seguía el conocido principio físico que dicta que la energía no se crea ni destruye solo se transforma

Era una máquina simple puramente teórica (no  tenía en cuenta el rozamiento ni las pérdidas consecuentes de energía)

La llamaron polea porque aplicándole una fuerza descendente la convertía en ascendente

Ocupaba un olivar en la tierra de los ciegos  

 

Año tercero  

El rey estaba inquieto tras veinte años de pétreo silencio

Capitán de la guardia 

Me preguntó

Qué  hosca bestia  viene ahora arrastrándose hasta Belén   para nacer

Y qué es esa máquina  que me produce visiones en el globo ocular   

Le contesté

La máquina es un buscador de signos

La hosca bestia que viene arrastrándose para nacer es un signo

No sabemos todavía de qué  

 

Año cinco  

El rey ha sido envenenado en palacio la revolución devora a sus hijos  y las colinas de la tierra de los ciegos son ahora páramos lugares de ejecución llenos de cuervos y cadáveres

Entre los olivos refulge la máquina  

 

Último año 

Estoy destinado en la frontera

hace tiempo que los bárbaros no se dejan ver

ni perturban nuestras defensas

Yo sueño todo el tiempo con la máquina  

 

Epílogo 

Desde una posición elevada en el olivar

Por fin junto a la maquina

Observo el avance de la columna hacia el palacio

Como una hosca bestia arrastrándose los carros, la caballería, los infantes, los arqueros   

 

Addenda1 

La máquina está ahora en un cerro entre piedras y cristales de yeso

Dentro de un templo  junto a un arroyo y un árbol sagrado 

  

Addenda 2 

Leo en voz alta los poemas de yeats antes de la reunión del consejo 

Siguen siendo los preferidos de la reina (girando los halcones entre espesos castaños en círculos decrecientes en busca de  pequeños animales que no pueden verlos) 

 

Addenda3 

Por  fin ha terminado el consejo

Me aburre la política

Ahora prefiero las cacerías 

Desde que ya  no se siembra ni se recogen las cosechas

Abundan los jabalíes en las eras  

 

Addenda 3

Pregunto a la máquina

¿Moriré de una caída de caballo  o de una apoplejía   después de un banquete

Seré recordado como  rey en un túmulo de alabastro junto a los de las  otras dinastías ¿ 

¿Qué mejor material que el alabastro para esculpir la cara de los muertos?

Me responde la máquina  

De todas formas soy tan ciego como tus súbditos

Y no puedo verte

 

Addenda Final  
Me preocupa la máquina desde que lee al maldito Wittgenstein

Y también mi destino en esta tierra de ciegos

De lo que no se puede hablar hay que callar

Es lo último que se dignó a murmurar